A lo largo de nuestras vidas vivimos momentos alegres, momentos tristes, de soledad, instantes de pasión...
Aprendemos a amar, aprendemos a superar los días de sufrimiento incluso aprendemos a perdonas a los que nos han fallado. Sin embargo hay un sentimiento que no llegamos a controlar, algo que no llegamos nunca a aprender, la rabia, el enfado. Dias en los que discutes sin parar por el simple hecho de estar rabioso por algo, da igual sea lunes o sea el dia de noche buena, da igual el momento tanto si estas en un cumpleaños, o en casa con tu pareja. Te sientes furioso por que as tenido un mal día y necesitas pagarlo con alguien o simplemente te enfadas porque no opinan igual que tu. Las discusiones nunca acaban bien, siempre acaba alguien dañado y por si fuera poco momentos que podrian ser especiales se estropean y solo piensas en olvidar lo sucedido. Muchos amigos, familias y parejas se separan por estas perdidas de control y por orgullo quizas nunca vuelvan a hablarse.
Consejo: Para prevenir las discusiones primero hay que aprender a escuchar las opiniones de los demas y aprender de ellas. Cuando te sientas furioso por algo hablalo y desahogate de forma que nadie acabe enfadado.
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